GeoNotas

Departamento de Geografia - Universidade Estadual de Maringá


ISSN 1415-0646

TRIMESTRAL - VOL.2 Nº 3 - Jul/Ago/Set 1998

 

TÍTULO 

LA IDENTIDAD SOCIOCULTURAL Y LA CIUDAD: LA CAPOEIRA EN SALVADOR, BAHÍA - BRASIL

AUTOR 

Dr. Luiz Silva Santos

ATIVIDADE 

Professor da Universidade Estadual de Maringá. Departamento de Educação Física.

 

 La Capoeira como creadora de entorno urbano, principalmente en Salvador, proviene de su presencia en los espacios físicos cerrados como las academias (angola y regional), academias de gimnasia, los colegios, centros culturales, iglesias y clubes sociales, pero también en los espacios abiertos, como el mercado modelo, las plazas y las playas, además de las calles y largos donde se hacen las fiestas de largos, tan tradicionales en Bahía. Éstos son los espacios urbanos donde la Capoeira se manifiesta con frecuencia como una cultura popular o simplemente como un deporte o una gimnasia de mantenimiento o prevención de la salud.

Partiendo de este principio, la Capoeira crea nuevos espacios, y al mismo tiempo da, a los espacios ya establecidos, distintos significados. La Capoeira, al existir en los espacios cerrados y abiertos independientemente de su clasificación, crea una clientela específica que, junto con las demás personas de las demás manifestaciones, da una nueva dinámica e imagen al contexto sociocultural de la ciudad, que sin ella no existiría.

1. Espacios cerrados

Los espacios cerrados que nombramos fueron las academias de Capoeira, los colegios, centros culturales, iglesias y clubes sociales. Todos ellos entran dentro de la creación de espacios nuevos gracias a la Capoeira. Esto sólo es posible en un país cuya historicidad se define por la esclavitud y la liberación de ésta, lo cual no quiere decir que no pueda ser exportada a otros países. Sin embargo, hay que tener en cuenta que su creación pertenece a los brasileños.

 

Academias de Capoeira

Existen numerosas academias de Capoeira en toda la ciudad, localizadas tanto en zona de clase baja, como en zonas de clase alta. La mayoría de ellas no está registrada y no posee ingresos suficientes para garantizar su estabilidad; su durabilidad es variable, y puede ser una semana, unos meses o unos años.

La academia es un lugar donde se enseña y desarrolla la práctica de la Capoeira, es una escuela que muestra las bases técnicas y teóricas, y que los alumnos frecuentan durante muchos años para practicar con su maestro, con los capoeiristas más avanzados o incluso con los menos expertos. Sin darse cuenta, estos adeptos ayudan en el proceso pedagógico al proveer de conocimientos más avanzados a los recién llegados. Estas academias pueden situarse en espacios urbanos reservados únicamente para el desarrollo de la Capoeira, así como en las academias que desarrollan otras actividades.

Existen academias que cobran matrículas y mensualidades, así como las que no cobran: depende de la localidad y de sus estructuras o de la voluntad del maestro. La mensualidad varía de mil a siete mil pesetas, según el nivel de la academia. La mayoría de las academias, sobre todo las que no cuentan con una estructura organizada, no tienen una política estricta de cobro, y los alumnos tardan a menudo en pagar la mensualidad o no la pagan debido a las dificultades económicas.

a) Academias de Capoeira angola

Las academias de angola son bastante antiguas en el Estado de Bahía, y buscan la recuperación, la preservación y la transmisión de la Capoeira más cercana a las raíces ancestrales. En este sentido, no pasa ser un medio comercial lucrativo, sin favorecer a sus maestros, proyección económica favorable. Estas características hacen que los alumnos cumplan con la obligación de contribuir con la mensualidad, sin embargo, la asiduidad, la dedicación y la fiabilidad son presentes en los mismos.

En la mayoría de los casos dichas academias no siguen programas pedagógicos organizados. Los alumnos aprenden de diferentes maneras, a menudo depende de su propio interés, del interés y de la disponibilidad de tiempo de su maestro o contramaestro (persona que, en ausencia del maestro, es la responsable de impartir las clases), como también del interés de los alumnos más avanzados.

Normalmente estas academias no realizan ninguna ceremonia de graduación. Algunas que sí lo hacían han abolido este tipo de graduación por la tendencia cada vez más fuerte de que la Capoeira angola debe estar más cerca de su primitivismo. Generalmente en esta línea de Capoeira, el nivel del alumno es evaluado por el maestro a partir de una serie de factores, tal como el tiempo que lleva en la práctica de Capoeira, la opinión del maestro, la propia percepción del alumno, la opinión general de los demás capoeiristas, así como de los alumnos más antiguos que todavía frecuentan la academia.

Muchas de estas academias son vistas como un templo sagrado por sus adeptos. De este modo, el ritual de la Capoeira se manifiesta religiosamente dentro de los preceptos de la propia Capoeira en los días y horarios predeterminados. Dicho ritual, además de las clases, se desarrolla a través del juego lento y bajo con poca o ninguna agresividad. La Capoeira angola no acepta la incorporación de elementos que no sean de su propio contexto. La defensa, el ataque y la simbología, así como la fuerza, flexibilidad, equilibrio y malicia, entre otras cualidades físicas hacen de la Capoeira una eficiente defensa corporal.

b) Academias de Capoeira regional

Las academias de Capoeira regional tienen entrenamientos organizados y también programas de prueba de habilidades que son un sistema utilizado para graduar a los alumnos cada año en las diferentes etapas de aprendizaje. En situaciones especiales pueden hacerse en un periodo de tiempo más corto. Esta ceremonia se conoce como «bautizo de Capoeira».

Las academias de Capoeira regional adoptan uniformes con un cordão, cordel o corda (una especie de cinturón hecho de hilos de algodón con colores de la bandera nacional, es decir, verde, amarillo, azul y blanco) para determinar niveles de habilidad de los alumnos. En algunas de estas academias hay un estilo específico de saludar, llevando la mano derecha al pecho, momento en que se pronuncia la palabra salve. Este tipo de comportamiento imita el saludo militar, pero se creó para demostrar el espíritu nacionalista y el respeto por el maestro. Conviene subrayar que alguns grupos de Capoeira regional utilizan otros colores en el cordel, y a la hora de saludar son más espontáneos, no emplean ninguna formalidad.

Es en estas academias donde la Capoeira se practica de forma más rápida, más agresiva, e incorpora elementos acrobáticos característicos de la gimnasia artística. Sus movimientos son más estilizados, algo alejados de los aspectos primitivos de la Capoeira primitiva o de la propia angola.

Academias de gimnasia

Actualmente existen muchas academias de gimnasia en Salvador, que incluyen en sus programas de actividades la Capoeira como uno de los principales medios para desarrollar y mejorar las cualidades físicas de su clientela. Además, tienen la Capoeira como un actividad corporal que elimina el estrés.

Generalmente la imparte un maestro o profesor específico de Capoeira, que adoptan las mismas enseñanzas tradicionales de las academias de Capoeira. No obstante, son más flexibles porque la composición de la clientela es heterogénea comparada con la de las academias específicas de esta actividad. Así, no someten a sus alumnos a los intensos entrenamientos que normalmente imponen las academias de Capoeira.

Los precios de la mensualidad en estas academias son los mismos que los de las demás actividades, como la gimnasia, la danza, la natación, etc. El cumplimiento del horario es rígido, y las mensualidades se cobran rigurosamente. Cuando sólo se tiene una sala para diferentes actividades, la Capoeira no se considera prioritaria. En este caso, las clases de Capoeira no se realizan en horarios normales, sino en horarios intempestivos. Ésta es una de las formas en que la enseñanza de Capoeira se diferencia de otros espacios urbanos.

Habitualmente estas academias están localizadas en las zonas urbanas más ricas de la ciudad, como por ejemplo: Gracias, Barra y Pituba, entre otras. Estos barrios están situados en la «ciudad alta», donde la mayoría de la población es de clase socio-económica media-alta. No obstante, existen también academias en la «ciudad baja» que incorporan la Capoeira en sus actividades. Los precios de las clases de Capoeira en estas academias son más accesibles, pues la población local es de nivel socioeconómico bajo, y son muy pocas las que tienen precios elevados. 

Es evidente que la finalidad de estas academias es beneficio económico. Si el maestro o profesor quiere propagar la Capoeira como manifestación cultural tiene serias dificultades, porque en las academias de gimnasia se la incluye para atender los intereses de una clientela reducida y se espera de ella que satisfaga las expectativas económicas.

Colegios, centros culturales, iglesias y clubes sociales

Los colegios y centros culturales, iglesias y clubes sociales en que se enseña Capoeira están por toda la ciudad, como se observa a través de las entrevistas. Los colegios, como es normal, se dedican a la enseñanza formal, pero hay varios casos en que sus salas son ocupadas para practicar la Capoeira, aunque no esté integrada en el currículo de la escuela. En este caso, los entrenamientos se realizan en los horarios y días en que el colegio no tiene clases formales, que suelen ser los fines de semana.

En los centros culturales, como ya vimos también en el comentario de algunos de los entrevistados, se practica la Capoeira en horarios preestablecido y son mucho más frecuentados por la población de bajo nivel económico. La mayoría de estos centros se sitúa en los barrios más pobres de la ciudad. Allí la Capoeira se desarrolla más como actividad cultural que con fines lucrativos y es una de las atracciones principales para los adeptos que viven alrededor. La mayoría son niños y adolescentes, aunque también participan adultos. Cuando se realiza una fiesta o un bautismo de Capoeira, la comunidad local contribuye con la bebida y la comida, así como en la organización del evento.

Al referirnos a las iglesias, podemos mencionar casos en que la Capoeira se practica en sus dependencias, no obstante, pasa lo mismo con los colegios. En determinadas situaciones, sólo funciona los fines de semana, pero, cuando hay una boda o cualquier otro tipo de ceremonia, se suspenden inmediatamente las actividades de Capoeira. Además, durante la misa no se pueden tocar los instrumentos ni cantar, el silencio debe ser total.

La práctica de la Capoeira en los colegios, centros culturales e iglesias, encuentra otros muchos problemas, como el cuidado de las paredes, la limpieza, la disciplina, la responsabilidad de apagar las luces y cerrar bien el recinto, o proteger los bienes del local. Aunque el maestro o profesor tenga mucho cuidado, casi siempre aparece algún problema que escapa a su control, lo que se considera habitual, ya que los que practican la Capoeira son personas con edades, sexo, cultura y educación diferente. Por tanto, la permanencia de la Capoeira en estos espacios urbanos depende mucho de la disciplina que el maestro imprima a sus adeptos y de la buena voluntad del director o responsable de los mismos. 

Los clubes sociales ofrecen a los socios la Capoeira como una opción más de actividad deportiva. No obstante, no se prohibe la participación de personas que no son asociadas del club. Las clases generalmente se dan en el espacio del salón principal, utilizado para las diferentes actividades. El maestro suele trabajar a comisión, con una porcentaje del 30 al 50 % sobre la mensualidad que pagan los alumnos por las clases. Otros maestros son empleados de club y reciben de él un sueldo.

Los clubes más pobres y que normalmente están en la periferia de la ciudad tienen los mismos problemas de las academias de gimnasia cuando no disponen de la infraestructura adecuada. Es decir, los horarios deben adecuarse a las otras actividades que el club desarrolla. Además, es habitual la falta de pago de las mensualidades por parte de los alumnos. Por otro lado, las clases de Capoeira no son estables y funcionan como actividad rotativa. Pocos son los clubes donde los maestros llevan mucho tiempo desarrollando la Capoeira, pues depende sobre todo de la negociación con los presidentes o directores de dichos clubes.

2. Espacios abiertos

Los espacios abiertos están relacionados con el mercado modelo, locales de las «fiestas de largos», plazas públicas y playas. Los desposeídos, los marginados y los que luchan de forma más enfrentada con el sistema establecido utilizan los espacios públicos y les dan un significado renovado y propio de capoeiristas. En otras palabras, estos espacios públicos se convierten en símbolos de identidad por todos los protagonistas, capoeiristas y no capoeiristas, personas negras y blancas.

Mercado modelo

El mercado modelo forma parte de la historia de la ciudad de Salvador. Es un mercado popular que anteriormente se construyó para servir como aduana y actualmente aloja bazares que venden recuerdos y artesanías características de Bahía; se considera una de las atracciones turísticas más importantes de Salvador. Este espacio tiene un gran significado en la historia de la Capoeira como se observa en el estudio realizado por D’Aquino (1983), donde se describen las manifestaciones de Capoeira en el Mercado Modelo y en las «festas de largo». Su descripción y nuestra experiencia de capoeirista sirvieron para entender mejor y actualizar tales entornos urbanos desde el punto de vista de la Capoeira.

En las puertas delanteras de este mercado tenían lugar anteriormente ruedas de Capoeira; hoy el espacio está ocupado por pequeñas barracas de artesanía, y las ruedas de Capoeira se realizan en las puertas de atrás todos los días de la semana. No obstante, los fines de semana se desarrollan con más intensidad los rituales de Capoeira. El horario de mayor presencia e intensidad es de 10:00 de la mañana a 1:30 de la tarde.

El mercado modelo fue totalmente reformado tras un incendio. Antes, la rueda se desarrollaba en el espacio que había en frente, en la época en que los viejos capoeiristas o antiguos maestros de Capoeira participaban en la rueda más por diversión que por dinero. Hoy, es evidente que las ruedas que podemos observar ahí tienen como intención principal la recaudación de dinero. Los capoeiristas suelen pedir y muchas veces tratan de intimidar a los espectadores que filman o sacan fotos si no dan una contribución a los participantes de la rueda.

El mercado modelo reúne a los practicantes de Capoeira de la calle que se caracterizan más por su valentía y acrobacias y por recaudar dinero. La mayoría de los capoeiristas consideran estas personas unos alborotadores que hacen que la población tenga una imagen negativa de la Capoeira. Lo que se discute no es el aspecto monetario sino la forma en que se comportan con las personas que observan el espectáculo cuando no dan dinero. Este comportamiento se caracteriza por amenazas e incluso agresiones.

La rueda de Capoeira en el mercado modelo forma parte de las manifestaciones populares desde hace muchos años. La composición de los grupos y los liderazgos cambian de vez en cuando, pero todos los capoeiristas que mueven por allí o participan se conocen entre ellos. El proceso de formación de la rueda en el mercado modelo se parece al de las fiestas de largos, y la diferencia principal es que el mercado modelo dispone en la actualidad de un espacio fijo y adecuado para el juego de la Capoeira y las acrobacias de sus protagonistas. Los capoeiristas aparecen con sus instrumentos y empiezan a tocar y cantar, la muchedumbre se forma alrededor del espacio preestablecido (un tablado de madera en forma de círculo), y enseguida empiezan a jugar.

El ritual de Capoeira en el mercado modelo mantiene casi todos los aspectos de una rueda tradicional, como la interacción anterior con los capoeiristas y posterior con la platea. Una de las diferencias es que las ruedas tradicionales se desarrollan en beneficio de los capoeiristas, y los asistentes son consientes de ello, mientras que una rueda, en las condiciones en que se presenta en el mercado modelo, tiene como objetivo principal complacer a los asistentes.

En el mercado modelo, los capoeiristas son conscientes de los espectadores, y por eso ejecutan un repertorio de golpes o acrobacias especializadas en vez de golpes y movimientos normales. Potencían los aspectos dramáticos y fotogénicos. Además han desarrollado una serie de movimientos acrobáticos que normalmente no hacen los capoeiristas de las academias. Todos sus movimientos se realizan para impresionar al público y proveerle de material fotográfico. Por lo general los turistas no son conscientes de ello y no saben que dichos movimientos no emplean normalmente en la Capoeira tradicional.

En la mayoría de estas ruedas de Capoeira, las personas que están observando pueden participar en el ritual si lo desean, aunque no los conozca ningún capoeiristas. Sin embargo, es bastante raro que entre en ruedas una persona que no sea muy amiga. Esto se debe a la reputación que tienen capoeiristas frente al contexto general de Capoeira, ya que ha habido muchos casos en que golpearon intencionalmente al visitante para machacarlo. En muchos casos las ruedas han terminado en una gran pelea y consecuentemente, en comisaría. Por tanto, la rueda no está realmente abierta al público. Esto ha llegado a formar parte de su misticismo; al mismo tiempo, ellos son conscientes de su imagen e intentan mantenerla.

Estos protagonistas del mercado modelo normalmente visten pantalones cortos o ropa típica de Capoeira (abadá). No suelen usar camisas, y casi siempre llevan zapatos o zapatillas. Si llevan ropa inadecuada, prefieren quitársela y jugar descalzos. Tanto los que forman parte de la orquestra como los jugadores pueden salir de la rueda para descansar o beber algo; mientras, la rueda continúa. La única interrupción se produce cuando los capoeiristas paran para hablar entre ellos o cuando se enfadan con el público presente, mayoritariamente masculinos. Mayor parte de la audiencia femenina es formada por turistas. Las mujeres local paran brevemente para observar, no obstante, alejadas. A veces tardan más tiempo cuando acompañadas por hombres.

«Festas de Largo»

Las Festas de Largo son festivales que tienen lugar en Bahía todos los veranos, y el mayor número de celebraciones se produce en la ciudad de Salvador. Al principio eran eventos religiosos (centrados en una iglesia particular y sus patronos), pero en la actualidad los aspectos religiosos están limitados a un día o dos, mientras que el festival puede alargarse hasta una semana. El ciclo anual de fiestas empieza el 4 de diciembre y continúa hasta después de carnaval.

Algunas festas de largo tienen fechas concretas, pero la mayoría no tiene una fecha fija, pues depende del carnaval, y la pascua es un día festivo que cambia de acuerdo el calendario anual. Este tipo de manifestación popular se desarrolla en las calles adyacentes a la iglesia que es el motivo del festival.

 La fiesta empieza a primera hora de la mañana y no tiene hora para acabar. La actividad principal de la fiesta es conmemorar el santo patrono de la iglesia y, consecuentemente, comer, beber, bailar y observar las actuaciones populares, siendo una de las principales la propia Capoeira.

 La Capoeira se encuentra presente en todas las festas de largo, es normal que creen varias ruedas al mismo tiempo. A veces tienen que parar y dar prioridad a otros eventos de la fiesta. Algunos capoeiristas planifican las ruedas y llevan los instrumentos necesarios para empezar un ritual de Capoeira; la participación y la organización surgen espontáneamente.

 Por regla general, los capoeirista que llevan sus instrumentos a la fiesta van acompañados por algunos amigos que suelen formar parte del grupo o de la academia. Casi nunca se empieza una rueda con menos de cuatro personas, pues se necesitan de dos para jugar y los demás para tocar y cantar. Todos los participantes desempeñan el papel de jugador y cantante, y con raras excepciones un individuo desempeña sólo un papel, sea de jugador o de músico.

En este tipo de fiesta, en Salvador, es difícil controlar el desarrollo de un ritual de Capoeira con pocos participantes. El espacio preferido para formar una rueda es delante de la iglesia, aunque también se emplean aquellos que pueden comportar un mayor número de asistentes. Estos espacios son delimitados entre la muchedumbre de manera informal y con facilidad, se colocan los instrumentistas, y al tocar y cantar inmediatamente atraen a personas, que enseguida forman un círculo. Con número suficiente de capoeiristas empieza el ritual.

 En un determinado momento el maestro coge a uno de los capoeiristas y hacen una presentación especial. Sin embargo, al principio, la rueda está abierta para todos los que quieran participar, sean o no del grupo, aunque la mayoría de los participantes que forman parte del grupo está presente. Cuando el maestro se ausenta de la rueda, ésta sigue normalmente y por el capoeirista que la ha empezado.

 Aunque la rueda está abierta al público, los capoeiristas no suelen entrar en ella cuando no conocen a los miembros del grupo. Si algún capoeirista decide entrar, debe expresar en voz alta su deseo de formar parte del ritual y dejar claro que quiere jugar, no pelear con los adversarios. Aún así, cuando un capoeirista entra en una rueda extraña, no está asegurado que será bien recibido por todos.

 La primera cosa que un capoeirista hace cuando se acerca a una roda de Capoeira en una festa de largo es comprobar quién está al cargo de ella, a quién le gusta pelear y cuál es la identidad de los combatientes potenciales en el auditorio primario y secundario. Si siente que es un grupo seguro, entrará en el círculo y saludará a los miembros principales de la rueda. Él también es saludado e invitado a jugar. Enseguida puede mostrar su habilidad, demostrando así su propia confianza y seguridad, por lo que adquiere prestigio entre los presentes.

 Los capoeiristas que van a una festa de largo normalmente esperan formar o participar en una rueda de Capoeira, y casi siempre están vestidos con un cómodo pantalón y zapatos o zapatillas que les permitan jugar sin muchas dificultades. Algunas veces juegan con camisetas, aunque la mayoría no lleva. Los capoeiristas que no se han preparado adecuadamente para jugar la Capoeira, a veces al encontrar una rueda, juegan con la ropa de calle; si van a quedarse mucho tiempo, pueden conseguir prestado de otros una ropa más adecuada.

 Como vimos la rueda de Capoeira en las festa de largo, se dedican en primer momento a beneficio de los capoeiristas y, en segundo lugar, a entretener al público. A veces, la intención de la rueda es recaudar dinero de forma voluntaria. Cuando los capoeiristas piden una contribución se conforman con cualquier aportación que se les haga, y los asistentes casi siempre contribuyen.

 Las festas de largo en Salvador suelen estar formadas por las clases socio-económicas inferiores. No obstante, también participan en ellas individuos de clase media, media-alta y muy raramente de clase alta. El éxito de las ruedas proviene de las personas que comparten con los capoeiristas la misma clase social, o sea, la clase social más baja o media. No se produce explotación entre ambos grupos.

 A veces se tira dinero a la rueda como donativo o para que los capoeiristas se exhiban por más tiempo. En raras ocasiones una determinada persona, capoeirista o no, toma la iniciativa de pedir dinero para ellos como un gesto de plusvalía por sus esfuerzos. El dinero recaudado de esta manera se gasta en la cerveza o se reparte entre los participantes efectivos. Suelen usar este procedimiento los capoeiristas de la calle o del Mercado Modelo. La mayoría de los capoeiristas de renombre en Salvador, o sea, aquéllos más respetables no adoptan este sistema para conseguir dinero.

 Plazas públicas

Varias son las plazas públicas en Salvador donde se practica la Capoeira, o se ven grupos de capoeiristas conversando o tocando instrumentos característicos de la Capoeira. En determinadas situaciones, esta convivencia popular forma parte de la rutina diaria de estas personas como una forma de recreación. Además, a veces se concentran para vender material específico de la Capoeira. Suele venderse sobre todo el berimbau, y a menudo hay personas tocando este instrumento para atraer a las personas.

 Este sistema también se utiliza en las barracas que venden recuerdos típicos; allí siempre se ve y escuchan un individuo que toca el berimbau. A veces estas barracas pertenecen o no a un capoeirista o ex capoeirista. En el caso de que sea de un capoeirista, se organiza una rueda delante de la barraca para atraer al mayor número de personas y tener así la posibilidad de vender más mercancías y hacer una buena propaganda, pues se aprovecha estos momentos para distribuir tarjetas de visitas.

 Los principales puntos donde actualmente se pueden encontrar grupos de capoeiristas que venden material de Capoeira o juega a la Capoeira están en las partes más visitadas por los turistas. Unos se concentran en la Ciudad Baja y otros en la Ciudad Alta. En la Ciudad Baja destaca la plaza que se encuentra delante del propio mercado modelo.

 En la Ciudad Alta, hay grupos de capoeiristas concentrados en la Plaza da Sé, en el pasillo al lado del ascensor Lacerda cuyo su objetivo es vender instrumentos musicales. En determinados momentos se puede ver una rueda de Capoeira, sobre todo si se aproximan turistas, lo que les facilitaría vender más material y ganar algún dinero extra cuando los turistas graban en vídeo o sacan fotografías.

 Hay que destacar también la plaza en el Terrero de Jesús, localizado en el Pelourinho, localidad conservada como patrimonio histórico de Salvador. Es el principal local de turismo en Bahía, millares de turistas de varios países tienen como referencia central la visita a esta localidad. La plaza da acceso a dos iglesias, siendo la más visitada la de São Francisco cuyo interior está toda bañado en oro. Recientemente, el Gobierno local hizo una reforma total del Pelourinho, y se restauraron todos los edificios antiguos. Además, mejoró las condiciones para que actúen diferentes grupos musicales y folclóricos, incluyendo los capoeiristas. De esta manera, es bastante significativo el número de turistas que visitan a cada año esta parte de la ciudad. Este aspecto ha favorecido el aumento del número de barracas y grupos o individuos (capoeiristas) que venden material de Capoeira. Consecuentemente, las ruedas de Capoeira en estos locales se dan con más frecuencia.

 Playas

En la playa la Capoeira se manifiesta de forma distinta. Es habitual ver capoeiristas entrenando en la playa como una tradición. La Capoeira que allí se ve es una influencia de los capoeiristas que viven alrededor de las playas, y apenas participan personas que viven más lejos. Varias son las playas que rodean la ciudad de Salvador, Barra, Ondina, Amaralina, Rio Vermelho, Pituba, Cosarios, Placafo, Piatã, Itapuã, Praia da Ribeira y muchas otras.

 Se puede decir que la práctica de la Capoeira en las playas de Salvador se desarrolla de manera especial porque los capoeiristas tienen como finalidad mejorar sus movimientos aprovechando la arena y el espacio. La arena de la playa sirve a los capoeiristas porque es muy blanda y no se hacen daño cuando caen. Los protagonistas entrenan en traje de baño y aprovechan para exhibir sus cuerpos musculosos. El tipo de entrenamiento más utilizado en estas playas son los saltos característicos de la gimnasia artística, y pocos son los movimientos específicos de la Capoeira. Por sus características y la ejecución de determinados movimientos de Capoeira son rápidamente identificados como capoeiristas.

 Para ellos, entrenar en la playa es una manera de broncearse, ser admirados por quien pasa o por quien esté a su alrededor, y perfeccionar al mismo tiempo sus movimientos de Capoeira. Por eso, suelen practicar en la playa los capoeiristas más jóvenes, que aparecen solos o en grupos de dos o tres, y difícilmente se concentran como una rueda de fiesta de largo, del mercado modelo o de una academia. La presencia de instrumentos específicos de la Capoeira casi no existe, salvo en raras excepciones o cuando esporádicamente se programa una rueda con mayor número de capoeiristas.

 Estos capoeiristas procuran evitar entrenar cuando el sol queme más, y prefieren la mañana o la tarde. A menudo pasan varias horas repitiendo los mismos movimientos para perfeccionarlos. Muchos de estos capoeiristas trabajan en grupos folclóricos que realizan espectáculos para los turistas y demás personas de la ciudad.

 La apropiación del espacio por la Capoeira

De lo expuesto hasta ahora, podemos decir que el uso del espacio por la Capoeira consiste en una apropiación de los espacios por sus protagonistas. En definitiva, estas personas son hombres y mujeres, niños, adolescentes y adultos, que pertenecen a etnias diferentes. Varios son los lugares que la Capoeira se apropia a través de dichos protagonistas. Estos lugares están relacionados con aquellos descritos anteriormente sobre el entorno urbano de la Capoeira.

 Es importante subraya que existe una diferencia con relación al grupo de género y edad en la apropiación del espacio de la Capoeira. Actualmente la apropiación de los espacios cerrados, por ejemplo las academias, se debe a personas de ambos sexos, y a niños, adolescentes, adultos y gente mayor. En cuanto a los espacios abiertos, son más apropiados por la gente joven y principalmente hombres, con una pequeña participación de niños y mujeres. Uno de los principales factores que contribuye a ello es la violencia que puede generarse en una rueda en espacio abierto; además el control es más informal y muchas veces no hay un maestro respetable. En los espacios cerrados, el control es mayor y siempre existe un maestro para controlar cualquier situación inadecuada en el juego de la Capoeira.

 La apropiación del espacio físico-social por parte de los capoeirista en Salvador es una derivación y, al mismo tiempo, una causa del sentido de pertenencia a la ciudad. Tal situación se produce a través de la acción-transformación y de la identificación-simbolización en relación a determinados lugares, que los capoeiristas creen propicios para el desarrollo de la Capoeira como una manifestación popular. Frente a esta postura, son varios los espacios públicos que pasan a ser un lugar significativo para los propios capoeiristas, para la población local y para los turistas.

 Dicha apropiación facilita la relación entre capoeiristas y el entorno urbano. Esto significa que mantienen una dinámica de interrelación con el espacio físico que ocupan, a partir del momento en que se apropian de tal espacio, transformándolo física y simbólicamente. Al mismo tiempo, incorporan a su yo nuevas cogniciones, afectos, sentimientos y actitudes relacionadas con el espacio apropiado. Esto contribuye fundamentalmente a definir su propia identidad de capoeirista, o sea, la propia identidad de su yo.

 Resulta evidente que tal proceso puede darse de forma individual o en grupo, en espacios privados y públicos. Sin embargo, este apartado se refiere específicamente a la apropiación de la Capoeira en espacios públicos: colegios, centros culturales, calles, plazas, playas, etc.

 La historicidad de la Capoeira influyó de manera significativa en la apropiación del espacio por los capoeiristas. Tal historicidad está relacionada con la resistencia de los capoeiristas frente a la prohibición de la Capoeira por el sistema estatal; por otro lado fue una forma de supervivencia impuesta por el régimen político pos abolicionista. Tras la abolición de la esclavitud, los ex esclavos se apropiaron de determinados espacios públicos para practicar la Capoeira, no sólo como medio de supervivencia, sino también como preservación de su propia identidad.

 Esta forma de apropiación era representada por una clase de hombres con sabiduría, que siempre enseñaban sus conocimientos a quien estuviese interesado a ellos. Eran experiencias de muchos años de vida y sufrimiento que se transmitían en las grandes ruedas de Capoeira.

 «fue en la calle, donde muchos maestros antiguos aprendieron a jugar la Capoeira ya que no existían academias en aquella época» (Manolo).

Muchos maestros que fueron capoeiristas en la calle pasaron a ser famosos por sus historias de vida llenas de experiencias que son fundamentales para la formación del capoeirista de la actualidad.

 Refiriéndose a los capoeiristas de la calle, sostiene el entrevistado Jailson que vivió en aquella época:

 «sus ejecutantes eran personas que vivían e incluso dormían en las periferias de las ciudades, eran personas muy humildes que estaba al margen de la sociedad».

Por tanto, su espacio para jugar la Capoeira era la propia calle, hizo que se desarrollara y manteniera como una tradición popular. Con los avances urbanos de Salvador, este aspecto ha ido disminuyendo en este sentido, y lo que era rutinario, pasó a ser esporádico debido a los fuertes cambios ocurridos.

 «Ya no hay Capoeira de la calle, lo que hay es un monopolio de las academias, donde algunos grupos se vuelven más cerrados. Para jugar en la rueda es necesario ser del grupo o amigo de alguno de ellos» (entrevistado Marcos).

«ella perdió su tradición (cultura popular) porque el proceso de violencia hizo que los capoeiristas tradicionales se apartasen de la Capoeira de la calle» (entrevistado Rafael).

Sin embargo, hay un interés político y económico por parte del Gobierno del Estado, de los representantes de agencias turísticas y de los comerciantes, para que la Capoeira tenga continuidad en las calles y lugares turísticos en Salvador. Es una forma de atraer a más turistas, y los comerciantes venden mucho más, siendo los capoeiristas explotados en las ventas de tarjetas postales, fotos, además de una serie de elementos típicos de la Capoeira, como prototipos de materiales que son instrumentos de trabajos de los capoeiristas.

 En este proceso, los capoeiristas más jóvenes son explotados con frecuencia en beneficio del turismo y del capital. En realidad, la Capoeira primitiva de la calle ya no existe porque ha desaparecido la tradición de la Capoeira que mantenían los maestros antiguos. Además de la influencia adicional del capital económico y de la violencia en los rituales de esta nueva manifestación cultural.

 En este sentido, en Bahía se verifica la apropiación de determinados entornos urbanos por capoeiristas que, además de vender material de Capoeira, desarrollan el juego inherente a dicha manifestación popular. Uno de estos espacios más importante es el Mercado Modelo; allí, todos los días hay capoeiristas que exhiben para los turistas a cambio de algún dinero. Dicho entorno urbano, localizado en la ciudad baja de Salvador, recibe algo de apoyo por parte de la prefectura y de los comerciantes locales, para mantener la Capoeira en este espacio.

 Así, se perfila que la Capoeira de la calle no puede morir, porque forma parte de la cultura afrobrasileña, por tanto, de la identidad individual y colectiva de los capoeiristas y de toda la sociedad. No obstante, se perfila también que su mantenimiento contribuirá al turismo local, aumentando el rendimiento económico de las grandes empresas que viven del turismo de Bahía. Por otra parte, se discute si es necesario dar otra imagen a la Capoeira de la calle, a los tiempos de antes.

La Capoeira continúa viva en el «alma» de la población Bahíana, no sólo entre los protagonistas de la calle, sino en todas las personas capoeiristas o no que la defienden como un patrimonio cultural de la nación.

 La Capoeira se desarrolla desde hace mucho tiempo en espacios públicos, y actualmente son los capoeiristas más jóvenes y afiliados principaamente a la escuela regional lo que potencian la Capoeira como espectáculo. Por esta razón, la Capoeira está perdiendo sus tradiciones, no sólo con relación a la Capoeira primitiva, sino también como Capoeira regional creada por el maestro Bimba. Algunos sostienen que esta situación está relacionada con la falta de respeto por la cultura popular.

 «la misma no sigue los fundamentos y preceptos creados por el maestro Bimba. En este sentido, la Capoeira angola es más fiel a las tradiciones» (entrevistado Nadal).

«la Capoeira de la calle tiene dos puntos importantes que analizar, uno que es positivo, porque la Capoeira es una expresión corporal, donde se va a un determinado sitio a jugar una Capoeira, es una cosa divertida que promueve la salud. Pero hay un lado negativo, que es la situación de la mayoría de los capoeiristas de la calle, que no respetan la Capoeira como es, transformandola en una cosa vulgar, no tienen el mínimo respeto por su práctica. Muchas veces, sólo porque una persona pasa y echa una mirada en las ruedas, los capoeiristas ya quieren dinero. Si el espectador no da dinero, se crean problemas. Con esto, la Capoeira se queda a la margen» (entrevistado Hugo).

La Capoeira, como una parte de la cultura brasileña que se identifica y simboliza a la nación, y más específicamente a Bahía, es vista de otra forma por aquellas personas a las que gustaba la Capoeira y que veían como una manifestación cultural buena y bonita. Por tanto, la nueva imagen que maestro Bimba quería dar a la Capoeira tradicional se encuentra amenazada, como estaba amenazada la supervivencia de los antiguos capoeiristas que se apropiaron de determinados espacios urbanos (públicos).

«una de las preocupaciones del maestro Bimba al crear la Capoeira regional era justamente sacarla de la visión de marginal. Entonces, no dejaba a ninguno de sus alumnos jugar en la calle, sobre todo de forma desorganizada y sin su presencia. Porque él creía que eso disminuye la Capoeira. Él conocía, por supuesto, los valores que tenía la Capoeira ya que también fue angolero y jugaba en la calle» (entrevistado Rufino).

«creo que es pésima, porque desvaloriza la Capoeira, infiltra todo tipo de elementos, los buenos y los malos, y eso quita el brillo a la Capoeira. Ahora si fuese una cosa con patrones, organizada, hasta sería buena» (entrevistado Paulo).

La apropiación del espacio público por parte de los capoeiristas para desarrollar la Capoeira, como se presenta hoy en Salvador, tiene que ser reevaluada. En estos espacios, la Capoeira se practica muchas veces sin maestros, y muchos de los adeptos han aprendido solos, casi siempre son autodidactas, y en algunos aspectos las ruedas se presentan de forma desorganizada. Muchos dicen que son personas que quieren probar su fuerza física y su vitalidad. De esta manera, generan violencia física y moral entre los propios capoeiristas o entre éstos y público.

Los capoeiristas que se han apropiado de los espacios públicos en Salvador suelen mostrar la verdadera Capoeira (conservación de los fundamentos originales). En la mayoría de los casos utilizan movimientos que no son de la Capoeira angola ni de la regional, además existen aquellos a los que les gusta crear confusión con otros grupos. Así, sostienen la entrevistada Aguila y el entrevistado Jair, respectivamente:

«los capoeiristas tienen solamente la finalidad de exhibir para el público presente y no demostrar la belleza de la Capoeira, que es el juego de entrada y de salida».

«por desgracia la Capoeira de la calle en Salvador funciona. Los maestros o profesores que hacen un trabajo serio con la Capoeira, tienen cierto miedo de presentarla en la calle, porque los capoeiristas de la calle podrían provocar conflictos por su trabajo».

Estos maestros a los que se refiere la protagonista toman precauciones y salvaguardan el nombre de su grupo y de sus propios alumnos, así que dejando de presentarse en determinados espacios públicos para evitar situaciones desagradables. De esta forma, no son pocos los grupos que se apropian o alquilan determinados espacios privados para desarrollar sus trabajos internamente.

No obstante, el espacio urbano continúa siendo apropiado por los capoeiristas que se identifican simbólicamente con ellos, no sólo como principal medio de supervivencia, sino también como una escuela donde se puede aprender la Capoeira, pues no tienen dinero para pagar una academia. En este sentido cuenta el entrevistado Itamar:

«yo no hago distinción de la Capoeira técnicamente y tampoco entre calle y academia, lo que hay es una postura que la Capoeira de academia es una Capoeira cerrada, una Capoeira para alumnos que pagan. Es un grupo seleccionado porque es seleccionado económicamente o no, organizado con uniforme y con la técnica más apurada, una plástica más explotada, y en la calle no, es más a gusto, se encuentran personas de varios estilos, de varios orígenes y es más difícil de jugar, porque los estilos entran en conflicto a veces con el propio».

Por esta razón, es importante subrayar que la apropiación que los capoeiristas hacen de los espacios urbanos en Salvador, aún continúa siendo un medio de mostrar una parte de la realidad social brasileña. La entrevistada Valdomira comenta:

«No se debe decir, pero a veces se dice; a mí no me gusta la Capoeira de la calle desarrollada por aquellos individuos».

En la misma línea, afirma el entrevistado Francisco:

«la Capoeira es de esas personas. La Capoeira pasó al aspecto institucional y se codificó, es algo bueno porque necesita también de esos espacios, pero no se puede olvidar de los capoeiristas de la calle».

La llegada de la Capoeira a órganos superiores como el Ministerio de Educación y Cultura, las Universidades, y la conquista de su propia Confederación Nacional se debe también a los capoeiristas que se apropiaron y se identificaron con estos entornos urbanos para desarrollar la Capoeira, tanto a traves de la acción-transformación, como de la identificación o simbolización.

Todos los protagonistas están de acuerdo en la identificación simbólica que los capoeiristas tienen por un determinado espacio público cuando se apropian del mismo, porque eso significa en cierta forma preservar la Capoeira, conocida como Capoeira de la calle. No obstante, prefieren que dicha Capoeira esté organizada y los grupos identificados, poder contar con la presencia de maestros y que el objetivo sea simplemente la transmisión de la cultura como forma de diversión popular.

Como se percibe, la acción de los capoeiristas en determinados entornos urbanos hace que se produzca una transformación de la Capoeira, además de la que se ocasiona con el propio entorno urbano. En esta dinámica, los aspectos positivos y negativos convergen con relación al proceso de construcción y recreación de la identidad de los factores de la propia Capoeira. Por ejemplo, los espacios físicos apropiados por los capoeiristas sufren una proyección, principalmente en el comercio que se desarrolla en ella, ya que son muchos los turistas que visitan esos espacios y compran allí sus productos. Esto favorece la expansión de la Capoeira, hace que sea más conocida tanto dentro como fuera del país. Así, la Capoeira se transforma (acción-transformación) dando una nueva vida sociocultural a la ciudad de Salvador. Los capoeiristas de la calle también hacen que adquiera otro significado, transformando paso a paso los fundamentos antiguos por otros más modernos. Este proceso hace que el telespectador pierda a veces la noción de lo tradicional y lo moderno en la Capoeira, y pasa a configurarse en estos momentos como la una única Capoeira que se puede encontrar.

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